Fotografía de Clínicas Dentales Alborés
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Cirugía oral

Fotografía de Clínicas Dentales Alborés

Cuando no existe ninguna posibilidad de tratamiento para una pieza dentaria, es necesario recurrir a su extracción.

El gran avance de las modernas técnicas de anestesia local hace que en la actualidad las extracciones pueden ser realizadas, dentro de lo posible, con el menor grado de molestia para el paciente.

La causa más frecuente por la que debe ser extraído un diente es la destrucción por caries, seguida de la enfermedad periodontal (“piorrea”).

Cuando se produce una fractura en la raíz por debajo de la encía, no es posible restaurar la pieza, por lo que hay que extraerla.

Cuando existe una malposición en los dientes que no engranan correctamente y se va a realizar un tratamiento de ortodoncia para colocarlos, puede ocurrir que haya una importante falta de espacio. En estos casos la única manera de conseguir espacio suficiente para una correcta colocación es la extracción de algún diente, aunque esté sano (generalmente premolares).

En algunas ocasiones una pieza está situada en mala posición y dificulta en gran manera la colocación de una prótesis. Cuando además el estado de esta pieza no es bueno, es necesario extraerla para conseguir la correcta reposición de las demás.

Cuando los dientes “de leche” no caen de la arcada a su debido tiempo, pueden provocar una alteración en la posición o erupción del diente definitivo, por lo que deben ser extraídos.

Existen infecciones crónicas de dientes que repercuten en alteraciones del paciente a nivel general; en estos casos, si no es posible otro tratamiento deben ser extraídos.

Los dientes incluidos son dientes que no han salido mucho tiempo después de su fecha normal de erupción. Las inclusiones dentarias más frecuentes son las de los cordales (“muelas del juicio”) superiores e inferiores y las de los caninos (“colmillos”).

Las muelas del juicio en general no presentan espacio para erupcionar correctamente causando infecciones de repetición (pericoronaritis) y deben ser extraídas. En el caso de los caninos, si no es posible su tracción ortodóncico-quirúrgica, pueden dañar las raíces de los dientes adyacentes, por tanto deben ser extraídos.